La importancia de declarar tu nombre

El secreto de los grandes

25-04-2022 • 4 minutos

No puedo creer, como es posible que En el año 64 después de Cristo, acusaron a los Cristianos de haber quemado una ciudad de Roma. Pusieron a muchos de ellos en medio del coliseo y soltaron fieras para que los devoren. Esto provocó un gran dolor para los cristianos, una gran pérdida, mucho miedo Y desconfianza. Sin embargo, la cantidad de Cristianos después de eso no disminuyó. Sino que aumentó. Hace una semana atrás, mi hermano vino muy asustado y preocupado. Me contó, que una niña llamada Emily que tiene 7 años, sufría de Leucemia linfoblástica aguda, hacía 5 años que sufría de esto. Tuvo una remisión por 6 meses, pero le volvieron a descubrir nódulos en la base del cerebro. En Argentina ya no habían más tratamientos posibles para salvarla. En España, Barcelona. Encontraron que había un tratamiento que tiene una alta tasa de éxito con ese diagnóstico. Pero el principal reto era que el costo para la operación son 500.000EU y tenían que lograrlo en 15 días. Ellos no son una familia adinerada. El dolor que la niña sufría no era menos, pero también el dolor que esos padres habrán llevado, habrán tenidos sus dudas, sus momentos de estar perdidos, de quizá ya no creer más en Dios, porque "porqué razón un Dios amoroso permitiría esto". En esos momentos, la desesperación te abruma, la incertidumbre. Ahora, como el dolor te cambie, es tu decisión, puedes salir amargado y vivir con eso toda la vida. O puedes salir con una nueva actitud, porque todo esto se trata de decisión y de tener actitud. Tu necesitas hacer una declaración, no mostrarte victimizado. Luchar por lo que quieres, no llorar por los rincones. En génesis 32: 24 al 30 Jacob lucha contra un ángel, este le hace daño en el encaje de su muslo y hasta el punto que lo saca de lugar a su muslo. El le pide que lo deje porque se hace de día, pero Jacob le dijo: "no te dejaré, hasta que me bendigas". El ángel le pregunta: ¿Cuál es tu nombre? y esta es una parte importante, porque vosotros creéis que el ángel no sabía el nombre de Jacob, vosotros creéis que Dios no sabe cuál es tu nombre? Sin embargo, hace falta una declaración ante Dios, hace falta actitud, decir Me llamo Jacob y quiero seguirte, Dios necesita que le declaremos que queremos que él nos bendiga, que queremos que nos ayude. Pero esa declaración lleva compromiso, lleva decisión, decirle a Dios que quiero que me salve aún cuando no entiendo lo que me está pasando, aún cuando no tengo ni idea de lo que va a pasar. Pero la obediencia y las decisiones basadas en principios siempre tienen recompensa. En 11 días la familia de Emily tenían más dinero del que necesitaban, porque Dios está en lo imposible, en lo que nosotros no podemos lograr, en lo que nosotros solos jamás llegaríamos de otra forma. Perseverar, creo que es importante para todos. No te rindas, no te desanimes. Siempre hay una respuesta de Dios para todo.